Seis tendencias que están dando forma al mercado industrial medio europeo

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Las empresas del sector industrial entraron en 2025 bajo presión, y poco ha cambiado en el entorno.

La volatilidad de la cadena de suministro, el endurecimiento de la normativa, el aumento de las amenazas cibernéticas y la ampliación de la brecha de habilidades están creando un panorama más exigente para los fabricantes y mayoristas de toda Europa.

El año 2026 no eliminará estos retos, pero cambiará la forma en que las organizaciones responden a ellos. Los líderes se están volviendo más centrados, más realistas y más deliberados sobre dónde deben dirigirse las inversiones digitales.

Estos son los seis cambios que más probablemente influirán en la competitividad durante el próximo año.

1. La adopción de la nube se convierte en el camino a seguir por defecto

Muchas empresas medianas reconocen ahora que los sistemas heredados están limitando su capacidad de escalar y modernizarse. La investigación muestra que casi la mitad cree que su baja adopción de la nube ya está limitando su capacidad para beneficiarse de herramientas como la IA.

A medida que aumentan las expectativas de los clientes y las cadenas de suministro están cada vez más conectadas, la nube se considerará cada vez más como una infraestructura operativa básica, y no como un proyecto de modernización o una actualización opcional. Cabe esperar un aumento constante de las transiciones híbridas y de la sustitución de los sistemas ERP impulsadas por necesidades prácticas: visibilidad, integración, estabilidad y mejora de la seguridad.

2. La adopción de la IA se vuelve específica y operativa

El debate en torno a la IA ha madurado. Los fabricantes están dando prioridad a las mejoras que resuelven problemas operativos reales, las alertas tempranas sobre problemas con los equipos, un mejor análisis de los datos de producción y una ciberseguridad más sólida.

Estas son las áreas en las que los líderes esperan obtener el mayor valor, y se alinean con los principios emergentes de la Industria 5.0: utilizar la tecnología para apoyar a las personas en lugar de sustituir su criterio.

En 2026, es probable que la IA se adopte en pequeños incrementos específicos que mejoren la fiabilidad y la toma de decisiones, en lugar de transformar todas las operaciones de una sola vez.

3. Los datos de los productos cobran importancia a medida que se acercan los plazos del DPP

Los requisitos del pasaporte digital de productos están llevando a las empresas a reevaluar la forma en que gestionan los datos de los productos. El grado de preparación varía, y solo alrededor de la mitad de las empresas medianas se sienten seguras de estar preparadas, pero las expectativas de los clientes y los reguladores están aumentando rápidamente.

En 2026, más empresas invertirán en información de productos estructurada y fiable, no solo para gestionar el cumplimiento normativo, sino también para mejorar la trazabilidad, la presentación de informes y la capacidad de respuesta general de la cadena de suministro. Los datos sólidos sobre los productos se convertirán silenciosamente en una ventaja competitiva.

4. La escasez de habilidades sigue limitando el progreso

Las carencias en habilidades digitales se están convirtiendo en una limitación importante. La ciberseguridad, los conocimientos sobre ERP y la alfabetización en IA siguen siendo las tres áreas en las que las empresas tienen más dificultades, y muchos líderes afirman que estas carencias ya han ralentizado o retrasado proyectos importantes.

Es probable que la respuesta en 2026 sea más intencionada. Las empresas se centrarán en la mejora selectiva de las competencias, el desarrollo de expertos digitales internos y una mayor dependencia de los proveedores para el apoyo en materia de capacidades. La contratación por sí sola no será suficiente para cerrar la brecha.

5. La resiliencia se convierte en una inversión fundamental

Las prioridades de inversión están cambiando. La ciberseguridad, la modernización de los sistemas ERP, la preparación para el cumplimiento normativo y la calidad de los datos encabezan las hojas de ruta, lo que refleja la incertidumbre en la que operan los fabricantes.

Las empresas están poniendo mayor énfasis en procesos predecibles, sistemas seguros y una gobernanza más sólida. El objetivo es reducir las interrupciones, mejorar la confianza en la presentación de informes y reforzar la toma de decisiones diaria.

6. La planificación de la madurez digital se vuelve más estructurada

Una tendencia notable de cara a 2026 es el nivel de insatisfacción que sienten los líderes con respecto a sus recientes avances digitales. Más del 60 % describe su transformación digital como 'adecuada' o 'deficiente', lo que indica que la actividad no siempre se ha traducido en resultados significativos.

En respuesta a ello, cada vez más organizaciones están empezando a formalizar sus planes de madurez digital. Esto incluye una priorización más clara, mejores bases de datos, una gobernanza interna más sólida y una secuenciación más realista de los proyectos. Se trata de un cambio hacia una planificación medible, alcanzable y alineada con las necesidades operativas a largo plazo.

Un año más deliberado por delante

Es poco probable que 2026 traiga consigo cambios drásticos en la tecnología, pero sí traerá enfoques más deliberados para adoptarla. Las empresas que progresen serán aquellas que aclaren sus prioridades, refuercen sus bases e inviertan en las habilidades y los sistemas que respaldan operaciones estables y conectadas.