Por qué el rechazo a la transformación digital nace en la cúpula

La transformación no siempre es un reto tecnológico; muchas veces es, sobre todo, un reto de liderazgo
En el mercado medio industrial europeo, los líderes suelen decir lo correcto sobre transformación digital: hablan de innovación, eficiencia y visión de futuro. Pero, a puerta cerrada, aparecen las dudas… y esas dudas están frenando el avance.
Según la última investigación de Forterro, aunque el 60 % de las empresas califica su progreso en transformación digital como “adecuado” o “deficiente”, la resistencia más fuerte no está en la planta, sino en la alta dirección.
Finanzas, producción y logística mostraron una resistencia elevada al cambio, pero la dirección fue justo detrás.
El problema de la zona de confort
Durante años, el mercado medio ha crecido apoyándose en la fiabilidad y la continuidad. Muchos líderes han construido su éxito sobre sistemas, procesos y relaciones con clientes que siguen sosteniendo el negocio a día de hoy. Es lógico que el cambio se perciba como un riesgo.
Pero en 2026 y en adelante, el mayor riesgo es quedarse quieto. El mismo estudio señala que el 57 % de los responsables de decisión cree que las empresas que se resistan a adoptar la nube perderán cuota de mercado. Y casi la mitad reconoce que, al no usar la nube, su organización no está aprovechando el potencial de tecnologías como la IA.
Cuando la dirección duda, no solo se ralentizan los proyectos: también se transmite a toda la empresa la idea de que “la transformación puede esperar”. Y ese mensaje se contagia rápido.
Por qué el liderazgo es más importante que nunca
Las empresas medianas suelen operar con equipos ajustados y rutinas muy asentadas. Sin un compromiso visible por parte del liderazgo, las iniciativas digitales rara vez sobreviven al primer choque con las urgencias del día a día.
Si los equipos perciben incertidumbre arriba, tienden a volver a lo conocido. Por eso, los procesos de transformación que funcionan suelen tener algo en común: líderes que se implican, apoyan de forma visible y aceptan ciertos costes a corto plazo para ganar a largo plazo.
Las compañías que avanzan más rápido no siempre son las que tienen más presupuesto, sino las que cuentan con un comité directivo que demuestra curiosidad —y no solo aprobación—.
Tres hábitos de liderazgo que aceleran el progreso digital
1. Predicar con el ejemplo (y con hábitos concretos)
El liderazgo marca el ritmo. Cuando un CEO o un director de planta utiliza los nuevos cuadros de mando, participa en formaciones digitales o pide información desde los nuevos sistemas, el resto sigue. La transformación deja de ser “un proyecto extra” y pasa a formar parte de cómo se trabaja.
2. Convertir la prueba en algo seguro
El cansancio por el cambio existe. La gente se compromete cuando entiende para qué sirve: mejorar la confianza del cliente, avanzar en sostenibilidad, ganar competitividad. La madurez digital no es un concepto abstracto: es cómo tu empresa se mantiene relevante.
3. Conectar lo digital con un propósito claro
El cansancio por el cambio es real. Las personas se comprometen con la transformación cuando ven cómo se conecta con lo que importa, ya sea la confianza de los clientes, los objetivos de sostenibilidad o la competitividad. La madurez digital no es algo abstracto, es la forma en que su empresa sigue siendo relevante.
La ventaja del mercado medio
Puede que el mercado medio industrial no tenga los recursos de una gran corporación, pero sí tiene algo igual de potente: cercanía. Los líderes están más presentes, las decisiones pueden ser más ágiles y los equipos suelen conocerse. Esa proximidad es una fortaleza, porque facilita que el cambio cultural se consolide antes… si la dirección lidera con el ejemplo.
Como dice James Fay, director comercial de Leon Paul, cliente de Forterro:
El hecho de que una empresa haya estado haciendo algo de una determinada manera durante 25 años no significa que sea la forma correcta. Siempre hay una forma mejor de hacer las cosas.
Esa creencia tiene que partir de los altos cargos.
Mirando hacia el futuro
La transformación digital no suele fracasar porque la tecnología no esté lista. Fracasa cuando el liderazgo no está alineado, no se muestra o no es constante. Y a medida que crecen las presiones de la IA, el cumplimiento normativo y la disrupción en la cadena de suministro, la indecisión digital se convierte en un lastre estratégico.
Los líderes que entiendan la madurez digital como un camino compartido —y no como un proyecto de un área— serán quienes definan el próximo capítulo del mercado medio europeo.
El futuro digital del
midmarket industrial europeo
Basado en los conocimientos de más de 1,200 líderes de ERP, el nuevo informe de investigación de Forterro destaca los desafíos, tendencias y oportunidades a las que se enfrenta hoy el midmarket industrial.
